El Arte que nació en manos de mujeres y que el patriarcado borró
Investigaciones en cuevas prehistóricas lo demuestran: ellas pintaban en las paredes. Y, sin embargo, en pleno siglo XXI sufren aún importantes brechas de género y techos de cristal
Cuevas prehistóricas con manos pintadas.
Con este primer artículo inauguramos 'Legado Vivo', sección que ofrecerá crónicas sobre mujeres artistas invisibilizadas u olvidadas. También dará voz a artistas contemporáneas.
MARÍA JESÚS CASTILLEJO
Durante más de un año me he recorrido el mundo de cabo a rabo en busca de las mujeres artistas, en el mundo, en España y en Navarra. He buscado estudios y estadísticas, he leído libros y artículos, he buceado por internet y he repasado y vuelto a estudiar etapas y movimientos artísticos.
He aprendido mucho, qué duda cabe, pero también he visto con claridad el persistente desfase de género en contra de las mujeres en el mundo del Arte, algo que se viene arrastrando desde la antigüedad y que no parece tener visos de subsanarse a corto plazo o incluso tampoco a medio plazo.
No hay interés, no hay convicción, no hay voluntad política -porque al final este tipo de decisiones lo son- de acabar con las brechas de género y los techos de cristal. Y no solo no la hay por parte del la mayoría del género masculino; tampoco en parte de las mujeres que, estando en posiciones privilegiadas, no hacen nada tampoco contra este abuso.
Al final, no deja de ser una lucha por el poder, por los privilegios, por el dinero. Quienes lo tienen no quieren perderlo, de ninguna manera. Pero las mujeres no no podemos quedar mirando como si nada.
Ni podemos ni debemos. Entre otras cosas porque somos en parte pasado y en parte futuro. A nuestro pasado, a nuestras antepasadas, les debemos visibilidad, reconocer el esfuerzo que hicieron.
Y si queremos que las mujeres del futuro, es decir, nuestras hijas y nuestras nietas y bisnietas, tengan lo que se merecen, algo tiene que cambiar AHORA. YA.
De lo contrario, nos arriesgamos a hundirnos en una NADA que no avanza, que se hunde cada vez más en el desánimo y el abandono incluso del arte.
Un 4-5% en los museos
Y es que los datos son rotundos. No hay género de dudas. Mientras que en las escuelas de Bellas Artes de todo el mundo, también en España, entre un 60 y un 80% de los estudiantes son mujeres, en los museos en general solo un 4-5% de media de las obras que se enseñan son de mujeres artistas.
En España menos del 11%, que sigue siendo muy poco. En el Museo de Navarra hay un 13% de mujeres artistas, un poquito más de la media, si bien sigue siendo un porcentaje bajo.
Si nos vamos al mundo de las galerías comerciales, el porcentaje de mujeres representadas está por debajo del 40%. A ello hay que añadir el hecho de que las obras realizadas por mujeres tienden a venderse a precios inferiores.
El estudio Is Gender in the Eye of the Beholder?, liderado por la profesora Renée Adams, de la Saïd Business School (Universidad de Oxford), determinó que las obras de mujeres artistas sufren una penalización media de precios de hasta el 47,6% en el mercado secundario (subastas).
Además, la investigación demostró que este sesgo no es por la calidad de las obras, ya que los participantes no identificaron correctamente el género del artista, sino que se debe a un prejuicio cultural.
Una diferenciación histórica
Con todo ello certificamos algo que viene ya de mucho tiempo atrás. Como del hecho de que hasta el año 1800 el número de mujeres artistas reconocidas o nombradas en archivos, registros, acedemias, etc., no llegaban al 1%.
El Population Reference Bureau (PRB) de Washington D.C, que es referencia para la ONU y los gobiernos, hasta ahora hemos nacido 117.000 millones de seres humanos. Cruzando este dato con los estudios antropológicos, se calcula que habremos nacido en torno a 1.200 millones de personas artistas, la mitad de ellas mujeres.
Sin embargo, las grandes enciclopedias de referencia internacional tienen indexados con nombres y apellidos a entre 5 y 10 millones de artistas; pero a solo 150.000 son mujeres, el 10% .
A esto se añade el borrado y la invisibilización histórica de las mujeres en general y de las artistas en particular aplicada por el patriarcado, que ha priorizado siempre a los varones.
Poco después de que nuestro libro entrara en imprenta, la prestigiosa revista Nature publicaba en julio de 2026 un amplio estudio. Se auditó a 65.768 artistas contemporáneos, que comenzaron a exhibir en 1990, monitorizando 378.517 exposiciones en 20.389 instituciones de 143 países.
También se vincularon 125.682 registros de ventas en el mercado secundario de subastas. Entre los resultados, el primero, que se concedieron muchas más exposiciones a hombres. En segundo lugar, que tener una buena red de contactos creada desde el principio influye más en la carrera profesional que el género biológico.
En tercer lugar, se vio que los centros con mayor prestigio son los más masculinizados. También, que solo un 24% de las instituciones del arte logran una paridad real 50/50. Por último, se destaca el hecho de que el 78% de los miembros de los comités que deciden la compra de obras son hombres.
Queda un largo camino por recorrer para que haya EQUIDAD en el arte. En la siguiente crónica veremos cuál es la situación en España y en Latinoamérica. No se vayan lejos.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Cuántos artistas de la antigüedad se conocen con nombre propio?
En los registros de las civilizaciones de Egipto, Grecia y Roma solo se han conseguido rescatar entre 2.000 y 5.000 nombres propios, siendo el 99% restante firmas catalogadas de forma genérica como "maestros de" o anónimos.
¿Cuántos artistas históricos están documentados en las enciclopedias mundiales?
Las grandes bases de datos globales como el Benezit Dictionary, el índice ArtFacts.Net o la enciclopedia académica alemana AKL registran un censo histórico documentado de entre 5 y 10 millones de artesanos y artistas.
¿Cuántas mujeres creadoras han existido desde la prehistoria según los indicadores demográficos?
Los estudios demográficos del PRB y de la organización Advancing Women Artists (AWA) estiman que han existido alrededor de 600 millones de mujeres creadoras en la historia de la humanidad, operando mayoritariamente en el arte textil, la cerámica y la pintura ritual.-
¿Cuál es la brecha de representación femenina en los censos de arte históricos?
Las grandes enciclopedias de referencia internacional solo tienen indexadas a 150.000 mujeres artistas, lo que significa que el canon oficial de la plaza ha reducido la presencia de las maestras a un mísero 10% del censo histórico documentado.
Ni a la mitad
en el Arte
España y Latinoamérica sufren importantes e históricas brechas de género y techos de cristal
‘Lamento con la Virgen y los Santos (o Piedad)’. Plautilla Nelli. Custodiado en el Museo Nacional de San Marcos (Florencia). Obra de escala impresionante. Destaca por la verosimilitud física, la emoción de los rostros y el desgarro de las miradas.
Según un estudio de MAV, ellas protagonizan de media solo un 34 % de las exposiciones individuales
MARIA JESÚS CASTILLEJO
En la crónica anterior veíamos algunos datos mundiales de la mujer en el arte y hoy toca hablar de España y Latinoamérica. No existen estudios oficiales, pese a que el Ministerio de Cultura se comprometió a combatir las desigualdades de género y a pesar de que la cultura -y por consiguiente, también el arte- está reconocida ya como un “derecho” ciudadano. Este tipo de reconocimientos, si no van acompañados de un presupuesto concreto , al final se quedan en mero papel mojado.
La única estadística oficial es la de los estudiantes que se matriculan en las escuelas de Bellas Artes: entre un 60 y un 80% son mujeres. También sabemos que en las ahora llamadas industrias culturales y creativas existe un alto porcentaje de trabajadoras femeninas. Y hasta ahí.
De acuerdo con estadísticas que aparecen recogidas en mi libro ELLAS, artistas, de próxima publicación, sumando cifras de artistas presentes en exposiciones, galerías, ferias…., se estima en unas 5.000 mujeres las artistas plásticas y visuales en España.
Para paliar la falta de datos y de medidas, surgen entidades como la Asociación de Mujeres en las Artes Visuales-MAV, que ha puesto en marcha diversos estudios. El último fue sobre exposiciones en los distintos museos y centros de arte contemporáneo de España, durante los años 2020 a 2024. Así, de unas 2.000 exposiciones individuales, entre el 30 y el 39%, según la comunidad autónoma, fueron protagonizadas por mujeres.
Nuevo estudio
Hace poco se dio a conocer otro estudio, realizado en este caso por la revista Nature Communications en más de cien países. Según sus datos, las mujeres representan en España el 36,5% de los artistas activos contemporáneos, pero solo consiguen el 23% de las exposiciones.
Es un dato importante porque se considera que, en gran medida, son estas actividades las que dan a conocer a la mujer artista tanto de cara al público como a las instituciones y al mercado del arte.
Y otro dato que ya apuntábamos en nuestro estudio. En términos económicos el arte masculino se vende hasta 4,48 veces más caro. Si recuerdan el dato del 70% de estudiantes femeninas en Bellas Artes, la pregunta es dónde están las que ya estudiaron y a dónde van a ir las que estudian ahora. Vaya panorama.
En lo que se refiere a Latinoamérica, los datos tampoco con muy positivos. Arteinformado.com realizó un estudio hace ya unos años, en el que salieron cifras similares a las de España en aquel momento, es decir, el torno a 30% de media y unos 40 puntos de diferencia, por tanto, con respecto al hombre. Como se puede ver en el cuadro, las cifras son algo mejores en Brasil, Argentina y Chile y peores en Colombia, México y España.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Cuál es la brecha expositiva de la mujer en los museos de España según el Observatorio MAV?
Las auditorías cuantitativas demuestran que las mujeres artistas solo protagonizan, de media, el 34% de las exposiciones individuales programadas en las instituciones del país.
¿Qué porcentaje de artistas activos contemporáneos en España corresponde a mujeres según la revista Nature?
El macro-análisis biométrico de Nature Communications (2026) certifica que las mujeres representan el 36,5% de los artistas activos contemporáneos en España, pero solo logran acceder al 23% de las exposiciones.
¿Cuál es la brecha económica en el mercado secundario de subastas de arte según los últimos informes?
La investigación de redes documenta que el arte firmado por creadores masculinos se vende hasta 4,48 veces más caro que el de sus contrapartes femeninas por igual nivel técnico.
También creó el primer taller de pintura para religiosas de Europa
MARÍA JESÚS CASTILLEJO.
Nadie se explica del todo cómo lo logró: pintora en el Renacimiento italiano, cuando las mujeres lo tenían prohibido; autora de un cuadro de casi 7 metros y, por si fuera poco, además de La Última Cena, solo 50 años después del que pintó el gran Leonardo da Vinci.
Una historia apasionante la que protagonizóla religiosa Plautina Nelli, que, sin embargo, que fue borrada de la Historia universal: durante 450 años su lienzo estuvo olvidado y deteriorándose, hasta que las mujeres de la asociación Advacing Women Artists-AWA lo encontraron y restauraron, tras 4 años de trabajo y 220.000 € gracias a donaciones privadas. Actualmente su lienzo se expone en el Museo de la Basílica de Santa Maria Novella, en Florencia. Su caso, incluido en mi libro, de próxima publicación, es solo uno de los muchos "borrados" que han sufrido las mujeres artistas.
Las 13 figuras del cuadro son a tamaño natural. Las restauradoras descubrieron que la ayudaron a pintarlo -parece que también dirigía un taller de pintura para monjas-. En palabras de Rossella Lari, una de las restauradoras, «físicamente, debió ser un desafío descomunal para una mujer. Tuvo que coordinar a un equipo de ayudantes y subirse a andamios altísimos...». Lidia Falcone, directora de AWA, resaltó que, además, Nelli se atrevió nada menos que con «el tema definitivo del Renacimiento».
Hay que tener en cuenta su osadía en el contexto de la época. Al ser monja de clausura no podía tener contacto con el exterior y muchos se preguntan cómo logró pintar tan bien a 13 apóstoles, habiendo aprendido además de forma autodidacta. Tuvo que indagar obre la musculatura, por ejemplo. Algunos apuntan que pudo observar a las escasas personas que se movieran en su entorno y también fijarse en cadáveres de monjas fallecidas. Ciertamente, al final logró una obra muy digna. Eso sí, si se mira el cuadro bien de cerca se descubre que su pincel no estuvo muy acertado con el pelo y las barbas varoniles Y es que, por su condición, no pudo tener a ningún hombre cerca como para saber sobre este tema.
El mural de los 7 Metros: ‘Lamentación con los Santos’ (conocido como ‘La Última Cena’ de Plautilla). Convento de Santa Catalina de Siena (Florencia). Actualmente restaurado y expuesto en el Refectorio del Museo de Santa Maria Novella (Florencia).
ÚLTIMOS ESTUDIOS
Estudio Central de Archivos: Suor Plautilla Nelli: la prima pittrice fiorentina del Rinascimento (Tesis y monografías actualizadas por los analistas del Polo Museale Fiorentino). Este registro documental desenterró los contratos de compra de pigmentos caros (como el azul ultramar de lapislázuli) ejecutados por el convento, demostrando el elevado presupuesto y la alta costura técnica con la que operaba su factoría femenina.
El Registro de los Inventarios Históricos: I beni di clausura: l'economia dei laboratori femminili a Firenze (Estudios de la Università degli Studi di Firenze). Esta investigación forense analiza los testamentos y las dotes de las familias nobles de la Toscana, demostrando que poseer una Madonna o un cuadro sagrado firmado por las monjas de Plautilla Nelli era un símbolo de prestigio espiritual y cuota de estatus comercial.
La Auditoría del Gran Formato: Il restauro cenacolo di Santa Caterina (Actas científicas editadas por la Soprintendenza Archeologia, Belle Arti e Paesaggio per la città metropolitana di Firenze). El informe técnico detalla centímetro a centímetro cómo Nelli utilizó la técnica del dibujo preparatorio subyacente para maquetar las anatomías de los doce apóstoles en su lienzo de siete metros, basándose en la rigidez de las esculturas clásicas de la ciudad para sortear las verjas de la clausura.
Recreación del taller con IA.
La monja que desafió a los maestros
Plautilla Nelli (Florencia,1524 -1588) pintó un cuadro de 7 metros de largo, algo increíble en aquella época
Collage digital elaborado por MJCastillejo.
Por qué tanto tiempo
Seguramente os preguntáis sobre quién encontró el cuadro y por qué tardaron tanta. Sobre lo primero, la fundadora de AWA, Jane Fortune, supe de Plautilla al descubrir otro cuadro, que también reproducimos en estas páginas: Lamentación por un Cristo Muerto. ¿Qué había pasado con el cuadro? Al parecer, con Napoleón los conventos se tuviera que cerrar y el cuadro fue enrollado y guardado o escondido en un almacén o sótano. Después, se olvidaron de él o no les venía bien colgarlo por ser tan grande. La cuestión es que así pasaron 450 años y la humedad, entre otros, hicieron estragos en la pintura. Es muy llamativo ver cómo estaba el cuadro cuando fue rescatado y cómo quedó con la restauración. Algo increíble.
Pero el trabajo para las rescatadoras nunca acaba. Se sospecha que pueden miles, por decir las cifras, las obras que pueden estar ahí sin firma o con firma falsa y que pueden ser obra de mujeres. La razón de que Falcone diera con Nelli fue a ver en casas de Florencia muchas obras procedentes del convento. Por tanto, no cabe duda que no solo pintaban sino que incluso vendían cuadro y con ello podían subsistir. Fue el primer taller de este tipo en la historia.
‘Cherry Blossoms at Night’ (c. 1850). Autorretrato poético donde Katsushika Ōi se retrató con el pincel en la mano.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Qué impacto tuvo la producción artística de Plautilla Nelli en la Florencia del siglo XVI?
Las crónicas históricas de Giorgio Vasari y los inventarios notariales toscanos confirman que las obras monumentales de Nelli abastecieron masivamente a los palacios de la nobleza florentina, rompiendo el monopolio comercial de los talleres masculinos laicos.
¿Cómo se financiaba el taller pictórico femenino del convento de Santa Caterina da Siena?
El taller operaba como una estructura corporativa autónoma donde las monjas pintoras recibían encargos directos de familias nobles (como los Medici o los Doni), destinando los beneficios a garantizar la independencia económica y la autosuficiencia de la comunidad conventual.
FUENTES DE AUTORIDAD
Advancing Women Artists Foundation (AWA), Florencia: Institución forense internacional y fundación de mecenazgo científico responsable del rescate histórico, desescombro y análisis técnico del mural monumental de "La Última Cena" de Sor Plautilla Nelli, tras siglos de olvido burocrático en los depósitos de la Toscana.
Museo Nazionale di San Marco, Florencia: Archivo estatal italiano y pinacoteca oficial custodia del lienzo original del "Lamento con los Santos", cuyos registros documentales y patrimoniales validan la existencia del taller de producción independiente y la soberanía económica de las monjas dominicas de Santa Catalina.
Gallerie degli Uffizi (Florencia): Catálogo forense de la vanguardia museística contemporánea que indexa el rescate patrimonial y la primera gran exposición monográfica de Sor Plautilla, situando a la creadora por derecho propio en el Palco de Honor de la primera línea de fuego del Renacimiento mundial.
La maestra que desafió a la Noche
Katsushika Ōi: la sombra tras 'La Gran Ola'
Sola con el viejo, tuvo que dar rienda suelta a su pasión en la penumbra de la noche apenas iluminada por la luz de la vela. Cuando él se marchaba a dormir, ella seguía allí pintando sus cuadros y grabados, esos en los que luego él estamparía el sello familiar como patriarca. No le importaba el dolor de la joven, que veía marchar la obra de sus pinceles -¡incluso el monte Fuji!- bajo nombre falso. Solo le quedaba pelearse con los claroscuros, mezclar el rojo como el color de su sangre herida y el negro, como la oscura alma de su propio padre. Sin olvidar el silencio cómplice de la sociedad y del mercado del arte. ¿A quién le iba a importar una insignificante mujer japonesa a mediados del siglo XIX...?
Todo el mundo de la cultura conoce y venera a Katsushika Hokusai (1760-1849) como el genio indiscutible del grabado oriental. Sus láminas, sobre todo su famosa ola, se venden masivamente en los museos internacionales y su firma cotiza al más alto nivel. Sin embargo, en la trastienda de su caótico taller de Edo, una mujer pasaba las noches en vela ejecutando las secciones de color más complejas de sus lienzos tardíos. Su nombre era Katsushika Ōi, hija del maestro.
El propio Hokusai reconoció en la intimidad de sus notas una verdad incómoda: "Para pintar mujeres hermosas y composiciones de luz nocturna, Ōi es mi maestra y sus pinceladas me dan mil vueltas". Pero no por ello dejó de fingir y siguió estampando su sello sin otorgarle a ella, su propia hija, el mérito que merecía.
El peaje del sello familiar
¿Cuál fue el precio que la industria tradicional le cobró por su audacia plástica? El anonimato forzoso. El taller familiar operaba bajo una marca única y, para garantizar el máximo beneficio de las ventas, los grabados en madera (ukiyo-e) se estampaban exclusivamente con el sello del patriarca, engullendo el mérito de la hija.
Mientras Margarita Arosa desafiaba al puritanismo en París y Aurelia Navarro pagaba su genialidad con el aislamiento, Katsushika Ōi veía cómo su propio padre tapaba su nombre con su sello comercial. Su maestría para captar el claroscuro —retratando la profundidad de la noche con un contraste dramático de rojos y negros inédito en Japón— sentó las bases de la pintura moderna oriental.
¿Qué pasó después? Cuando el viejo murió a los 90 años el taller fue desmantelado y se destruyeron papeles, cartas y bocetos para evitar cualquier rastro culpable. Oi tuvo que irse de allí y, tras vivir de alquiler con ayuda de amigos, se borra su rastro. Desapareció como un fantasma en la infinita noche oscura del olvido. Nada más se supo de ella.
Escena nocturna en Yoshiwara (c. 1850), Katsushika Ōi. La obra cumbre del claroscuro oriental. La hija de Hokusai encerró la luz de las bombillas de papel dentro de las verjas del burdel, retratando las siluetas de espaldas en mitad de la penumbra. Una arquitectura de sombras tejida a mano.
FUENTES DE AUTORIDAD
El British Museum (Londres): Su catálogo oficial y la monografía «Hokusai: Beyond the Great Wave» (Timothy Clark, 2017). Es el estudio clínico definitivo del museo londinense donde los investigadores analizan los lienzos tardíos del taller y documentan la autoría directa de la hija, Katsushika Ōi, en los claroscuros más complejos de la saga.
Cleveland Museum of Art (EE. UU.l C): Custodios oficiales de grabados de la fiera oriental, donde se analizan sus composiciones lumínicas y la veracidad de los trazos que el patriarca Hokusai firmaba con el sello comercial familiar.
El Ota Memorial Museum of Art (Tokio): El búnker del Ukiyo-e en Japón, conservadores de su obra cumbre «Escena nocturna en Yoshiwara». Son quienes custodian el registro histórico de los diarios del taller donde el propio Hokusai confesaba en las tabernas de Edo: «En lo que respecta a pintar mujeres y composiciones de luz nocturna, Ōi es mi maestra y sus pinceladas me dan mil vueltas».
Lavandera (c. 1845), Katsushika Ōi. El mazo manual golpeando el tejido: el sudor diario de las mujeres de Edo.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Quién era Katsushika Ōi?
Katsushika Ōi (葛飾 応為, c. 1800 - c. 1866), también conocida como Ei[1] (栄?) y Ei-jo, fue una artista japonesa de ukiyo-e del período Edo de principios del siglo XIX. Era una de las hijas de Hokusai, del matrimonio con su segunda esposa.
¿Qué le pasó?
Ayudaba en el taller de su padre y cuando envejeció, la mayor del trabajo lo hacia ella, pero nunca lo admitió y firmaba las ventas con su sello. Cuando murió su padres para colmo se vio en la calle. Un día desaparició y nunca más se supo de ella.